La aparición de la pandemia del COVID-19 generada por el coronavirus ha generado incertidumbre sobre el impacto que tendrá en algunos sectores relevantes para el país. Uno de ellos es la inseguridad, el cual ha sido un problema persistente en los últimos 30 años en México. De acuerdo con el estudio “¿Cómo va la vida en México en 2020?” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México tiene 21.3 homicidios por cada 100, 000 habitantes, en contraste con el resto de los países de la OCDE que tiene 2.4.

Aunado a este tema latente, surge el COVID 19 como un problema de salud pública en el país, el cual, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (2020), hasta el 2 de mayo de 2020, ha tenido 3 millones 408 mil personas contagiadas por el virus y más de 242 mil 200 personas fallecidas en el mundo. En México, hasta el 3 de mayo, hubo 23 mil 471 casos confirmados y 2 mil 154 muertes. Por lo cual, surge la pregunta ¿cuál será el impacto del COVID 19 en la inseguridad del país?

Algunas de las hipótesis que se han planteado consideran que habrá una disminución en la inseguridad debido a las medidas de distanciamiento social entre la población por el COVID- 19. Otras mencionan que se mantendrá la tendencia del comportamiento de los delitos.

Si bien es relevante comprender si habrá más o menos inseguridad en el país con la aparición de la pandemia, hay matices que deben ser tomados en cuenta como son el tipo de delitos y el contexto de cada país. Sobre todo, porque la inseguridad abarca una gran diversidad de delitos. En México, una de las formas más utilizadas para medir la inseguridad es por medio de las carpetas de investigación de homicidios dolosos reportadas por las Procuradurías de Justicia y las Fiscalías Generales (en el caso de los delitos del fuero común). Aunque este estimador permite tener un aproximado de la inseguridad, hay que considerar la existencia del resto de los delitos, lo cual implica que no necesariamente el impacto de la pandemia se comportará igual en todos los casos.

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Hasta el momento, se han encontrado algunos patrones de comportamiento en varios países, pero esto no implica que haya una relación causal entre el incremento o decremento de la inseguridad por consecuencia de la pandemia. Sin embargo, hay algunos hallazgos de su comportamiento:

Robo a negocios: este tipo de delito es uno de los más frecuentes en el Estado de México que es una de las entidades del país más afectadas con la pandemia. En este caso, al comparar los robos semanales a negocios en la entidad de abril de 2019 a marzo de 2020, se puede ver que es mayor el número de carpetas de investigación en el periodo de abril a marzo 2020 que el mismo periodo para 2019. Sin embargo, la tendencia desde abril de 2019 se mantiene hasta el mes de marzo de 2020, es decir, hasta ese momento, no se identificaron cambios en los datos tras el inicio de las medidas de distanciamiento social en México (Tierra abierta, 2020).

Homicidio doloso y feminicidio: otro de los principales delitos en México son los homicidios dolosos y los feminicidios. De acuerdo con las cifras de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), a nivel nacional, en el mes de marzo se registraron 3 mil 78 víctimas de homicidio doloso y feminicidio, en total, lo cual refleja que no ha habido un cambio en la tendencia de meses pasados, ya que, aproximadamente, el número de casos oscilaba cerca de las 3 mil víctimas, en agregado (El Universal, 2020).

América Latina

En el Salvador, se registró una disminución en el número de homicidios del mes de marzo, tras la aplicación de las medidas de distanciamiento social, ya que pasaron de 114 en febrero a 65 en marzo. Para Argentina, los robos previos a recluir a la población en sus casas eran de 225 por día, pero con tal medida pasaron a 30. Aunque no hay claridad si esto es consecuencia de las medidas implementadas por el COVID 19 (New York Times, 2020).

En conclusión, no se logró identificar un patrón recurrente entre países respecto a la relación entre la inseguridad y el COVID- 19. Uno de los principales factores es que la estructura de la inseguridad, es decir, sus causas y consecuencias, así como su complejidad y diversidad entre países, aunado a la incertidumbre y el poco conocimiento del virus tenga como consecuencia que haya un impacto diferente en cada país. Además, hay otros elementos que intervienen la relación entre la inseguridad y la pandemia del COVID-19 que deben ser tomados en cuenta.

 

 

 

 

Bibliografía

https://medium.com/tierra-abierta/covid-19-genera-saqueos-en-mexico-64ed376c32d

https://www.eluniversal.com.mx/opinion/carlos-vilalta/se-desploma-la-delincuencia

https://www.eluniversal.com.mx/opinion/alejandro-hope/por-que-no-paran-los-homicidios

Estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Iberoamericana, consultor Jr. en Impacto Social Consultores S.C., participante del programa de televisión “Palabra de Jóvenes” emitido en Milenio TV. Ha ganado múltiples campeonatos nacionales e internacionales de debate y es el actual capitán de la Selección Nacional de Debate “México - Banorte”. Sus temas de interés son el sector energético, transparencia, sistemas electorales y evaluación de políticas públicas en materia de desarrollo social. 

Karen es internacionalista y politóloga. Ha realizado actividades para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) mientras se realizaba el Informe Regional de Desarrollo Humano para América Latina 2013-14 “Seguridad Ciudadana con Rostro Humano: Diagnóstico y propuestas para América Latina”. Ha proporcionado servicios en el área de Migración y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y en la organización no gubernamental de World Vision en el área de niñez migrante. Recientemente, como consultor en ISC ha desarrollado diversas evaluaciones de impacto social para proyectos de energía renovable en diferentes partes de México y ha colaborado en los diagnósticos y evaluaciones de programas que ISC ha desarrollado para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas.

Gloria estudió Ciencia Política en el ITAM. Fue asistente de investigación del libro Cabildeo ciudadano y democracia en México en la investigación de la Reforma de Transparencia y de Telecomunicación. Participó como coordinadora administrativa del Programa de Negociación y Deliberación del CIDE. Fue consultora de proyectos del sector energético y mejora regulatoria. Fue gerente del área política en Grupo de Economistas y Asociados en  proyectos de seguridad y electorales, así como el análisis de indicadores socioeconómicos. Actualmente, es consultor senior en Impacto Social Consultores (ISC) realizando análisis cualitativo y cuantitativo de evaluaciones de impacto social y diseño de políticas públicas.

Urban planner and economist with experience in public and private sectors. The first part of my professional experience was focused on assessing the impact of public programs and quantifying the benefit of government policies and projects. Involved in projects related to urban economics, real estate, public transportation, and open government. Founded a project to assist small businesses to develop their business plans and make their projects sustainable. Now developing Social Impact Assessments and Public Policy Analysis.

David estudió planeación urbana y economía y cuenta con amplia experiencia en el sector público y privado. Durante los primeros años de su carrera se dedicó a analizar el impacto social de diferentes programas públicos y la política de desarrollo social del gobierno con el fin de identificar mejores prácticas y áreas de oportunidad para maximizar el impacto de los recursos públicos. Posteriormente, se dedicó a proyectos de economía urbana, del mercado mobiliario, transporte urbano y gobierno abierto.  

Estudió las carreras de Relaciones Internacionales y Ciencia Política en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y cursa el Diplomado en Análisis de Información Geoespacial en el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (CentroGeo). Se desempeñó anteriormente como asistente de investigación en temas de migración y trasnacionalismo en un proyecto para la Secretaría de Relaciones Exteriores y como consultora en temas electorales. Monserrat ha colaborado en el desarrollo de varias evaluaciones de impacto social para proyectos eléctricos y de hidrocarburos, realizando caracterizaciones de áreas de influencia, análisis de actores de interés y planes de gestión social. Además, ha realizado investigaciones de temas sociales y electorales, análisis de bases de datos e información geoespacial, creación de cartografía, mapas temáticos y diseño de encuestas.

Monserrat ha colaborado en la elaboración de la Evaluación de Impacto Social del proyecto La Rumorosa Solar, del Parque eólico PIER, en el re-ruteo del gasoducto Tuxpan-Tula, y en un estudio socioeconómico de los refugiados en México. Cuenta con cursos en Gestión de Proyectos, Derechos Humanos, Lenguaje Inclusivo, Género, Metodología de Encuestas y Derechos de los Pueblos Indígenas.

Enrique inició su carrera profesional dentro del Servicio de Administración Tributaria en la programación de auditoría fiscal en la zona centro del Distrito Federal y posteriormente trabajó dentro de Grupo Modelo en el área de Planeación Estratégica diseñando indicadores estratégicos (en temas de tesorería, relaciones corporativas y mercadotecnia) para la toma de decisiones de la Dirección General. En 2008, se integró a la Secretaría de Economía como asesor del Secretario en temas de discursos y materia energética; y, en 2010 fungió como investigador externo del CIDE para evaluar el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros, SNC (BANSEFI) ante el Congreso de la Unión. Una vez terminada la evaluación, se unió al equipo de ESANE Consultores, SC como consultor líder de proyectos en materia de políticas públicas y estrategia. En esta posición, participó en diversos proyectos como el diseño de un Modelo de Capital de Riesgo para los clientes agricultores de CONAGUA, una estrategia financiera regional para Banorte, así como un análisis comparativo entre la banca de desarrollo brasileña y la mexicana para el equipo de campaña del actual Presidente de la República. 

Recientemente, como Director General de Impacto Social Consultores, ha conducido diversas evaluaciones de programas sociales para diferentes instancias federales y evaluaciones de impacto social para el sector energético. Enrique estudió la carrera de Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México.

Daniela ha trabajado en diseño de estrategia y proyectos de desarrollo económico y social con el sector privado y ONG’s. Primero colaboró con la Cruz Roja Ecuatoriana en el desarrollo de un proyecto de microfinanzas para mujeres emprendedoras. Posteriormente, trabajó en Fluor Daniel Global Services manejando la planeación estratégica y la elaboración de planes de responsabilidad social corporativa de las operaciones de una de sus subsidiarias, Ameco, en Latinoamérica. Después colaboró con varias consultorías con The Bassiouni Group, incluyendo evaluaciones de impacto de los proyectos del Consejo Económico y Social del Suroeste de Asia para el Desarrollo Social y de los programas de UNICEF y el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido. También colaboró con Estrategia Pública Consultores en un análisis de los escenarios de la reforma energética y la elaboración de posibles estrategias para sus clientes del sector. Recientemente, en Impacto Social Consultores, ha liderado la elaboración de diferentes evaluaciones de impacto social para proyectos de la industria eléctrica y de hidrocarburos, así como de estrategias de sustentabilidad y responsabilidad social corporativa para las empresas promoventes. 

Daniela tiene una licenciatura en finanzas y administración de empresas de la Universidad de Tulane y una maestría en relaciones internacionales con una especialización en política económica de la Universidad de Columbia.